
“Oh Dios mío, he conocido que no soy de esta tierra, el Señor me lo ha inculcado en mi alma, [en] alto grado. Estoy presente más en el cielo que en la tierra, aunque no descuido en nada mis deberes.”
Sí, a pesar de mi pequeñez quisiera iluminar a las almas como profetas y los doctores
0 comments on “Diario de Santa María Faustina Kowalska, Nº 107”