San Apolonio decía a todos: — Que los paganos se aflijan, que los judíos derramen lágrimas, que el malvado gima sin cesar; pero que los justos se alegren; pues si aquellos que ponen su corazón en las cosas de la tierra tienen la satisfacción de poseer los bienes frágiles y perecederos, por qué nosotros no íbamos a ser colmados si tenemos la esperanza de poseer una gloria que es infinita, de gozar de una dicha eterna. Y el apóstol nos exhorta a ello cuando dice: «Estad siempre alegres. Orad constantemente. En todo dad gracias» (1Ts 5,16).
Exhortaba a la comunión frecuente, y decía que un anacoreta debía participar a diario, siempre que pudiera, de los Sagrados misterios.
Vie des Pères du dèsert, San Apolonio.

0 comments on “Que los justos se alegren”