Las tinieblas, ¡ay!, no supieron comprender
Las tinieblas, ¡ay!, no supieron comprender que este Rey divino era la luz del mundo… Pero tu hija, Señor, haContinue Reading
Sí, a pesar de mi pequeñez quisiera iluminar a las almas como profetas y los doctores
Las tinieblas, ¡ay!, no supieron comprender que este Rey divino era la luz del mundo… Pero tu hija, Señor, haContinue Reading
¿Qué necesidad había para que el Hijo de Dios padeciera por nosotros? Una gran necesidad que se puede resumir enContinue Reading
«El negocio de la eterna salvación es, sin duda, para nosotros el más importante y, con todo, es el queContinue Reading
«Les digo esto para que encuentren la paz en mí. En el mundo tendrán que sufrir; pero tengan valor: yoContinue Reading
No esperes escuchar de mí las verdades que el Señor no quiso decir a sus discípulos por no estar aúnContinue Reading
Jesús había dicho: si no me voy, no vendrá vuestro Defensor. Que quiere decir: Si no das eso que tantoContinue Reading
«El amor que tiene por motivo a Cristo es firme, inquebrantable e indestructible. Nada, ni las calumnias, ni los peligros,Continue Reading
Al predicar las bienaventuranzas, el Señor antepuso los misericordiosos a los limpios de corazón. Y es que los misericordiosos descubrenContinue Reading
«Envió sus criados a los labradores para percibir los frutos que le correspondían» (Mt 21,34) «Mi amado es un racimoContinue Reading








