Sólo podemos salvarnos gritando al Señor
«Mándame ir hacia ti andando sobe el agua» (Mt 14,28) Cuando Pedro, lleno de audacia, anda sobre el mar, susContinue Reading
Sí, a pesar de mi pequeñez quisiera iluminar a las almas como profetas y los doctores
«Mándame ir hacia ti andando sobe el agua» (Mt 14,28) Cuando Pedro, lleno de audacia, anda sobre el mar, susContinue Reading
[Santa Catalina oyó que Dios decía:] En el último día del juicio, cuando el Verbo, mi Hijo, revestido de miContinue Reading
Tu verdad ha dicho que si llamamos nos responderán, que si golpeamos, nos abrirán, que si pedimos, recibiremos: oh PadreContinue Reading
Os pido que atendáis a lo que dijo Cristo, el Señor, extendiendo la mano sobre sus discípulos: «Éstos son miContinue Reading
«¿Cuál te parece que se portó como prójimo del hombre asaltado por los ladrones?» (cf. Lc 10,36). El que estáContinue Reading
Tres cosas dan estabilidad a la mente disipada: las vigilias, la meditación y la oración. La asiduidad y la constanciaContinue Reading
¿Qué hay para nosotros más dulce, hermanos muy amados, que esta voz del Señor que nos invita? Ved cómo elContinue Reading
La historia instruye, la ley enseña, la profecía anuncia, la reprensión corrige, la enseñanza moral aconseja; pero el libro deContinue Reading
Me preguntaron cierta vez unos negligentes que vivían en el mundo: ¿cómo podríamos nosotros, morando con nuestras mujeres y cercadosContinue Reading








