A veces me pregunto si habrá almas que no sientan arder el pecho con el fuego divino
«He venido a prender fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo!» (Lc 12, 59) A vecesContinue Reading
Sí, a pesar de mi pequeñez quisiera iluminar a las almas como profetas y los doctores
«He venido a prender fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo!» (Lc 12, 59) A vecesContinue Reading
Contentémonos con caminar a ras de tierra, pues estar en alta mar nos marea y nos produce vómitos. Mantengámonos aContinue Reading
Ocurrió una vez un episodio poco conocido cuando vio a una señora que se acercaba al confesionario. El Padre PioContinue Reading
«Te recomiendo la obediencia sin razonamientos a quien ocupa el lugar de Dios. El alma obediente –dice el Espíritu Santo–Continue Reading
«No temas las tempestades del duro invierno, porque, en la medida en que este sea más duro, la primavera seráContinue Reading
Veo, queridísima hija, que todas las estaciones del año se dan en tu alma, ya que a veces sientes elContinue Reading
No pienses, mi queridísima hijita, en las arideces, desánimos y tinieblas desalentadoras que a menudo afligen tu espíritu, porque sonContinue Reading
Nosotros tenemos una doble vida: una, natural, que la obtenemos de Adán por generación carnal, y, como consecuencia, es unaContinue Reading
«Sé muy bien que la cruz es la prueba del amor; que la cruz es garantía de perdón; y queContinue Reading







